|
| DE LA ESCUELA DE RECIBIDORES |
| Campo de Acción |
A partir de su formación el Perito tiene a su cargo, como función específica el recibo y el despacho de los granos y la realización de los análisis comerciales e industriales estando capacitado además para actuar con solvencia en las tareas de pesaje, acondicionamiento, almacenaje, desinsectación y formación de partidas homogéneas como así también practicar el beneficio de las mezclas, las prácticas comerciales y el manejo de documentación de acopios.
Según Resolución N° 1075/94 de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación “Todo aquel que actúe en la clasificación, entrega y recibo de mercadería, lacrado de muestras de granos y subproductos, debe utilizar únicamente personal con matrícula y título habilitante de Perito Clasificador de Cereales y Oleaginosos” |
|
| Desarrollo laboral del Perito |
La Argentina no solo está produciendo mayor cantidad de granos, sino que está cuidando cada día mas la calidad de los mismos y en consecuencia, genera los mecanismos para que la calidad intríseca de éstos no se pierda sino que se evidencie en toda su magnitud en el transcurso de su comercialización.
Las etapas posteriores a la cosecha - acondicionamiento y conservación - deben ser conducidas de modo de mantener esas condiciones.
Esto trae aparejado una creciente complejidad de las técnicas de producción y almacenamiento de cereales, oleaginosos y legumbres.
Esas exigencias mas las de nuestros compradores, los cuales privilegian el mantener la calidad entre embarques, como así también la carga de partidas homogéneas ha dado origen a mercaderías de calidad diferenciadas que requieren de agentes capacitados para su mejor clasificación y comercialización.
Las empresas y entidades que operan en el comercio granario necesitan personal competente y responsable que garanticen sus operaciones, tanto en la recepción, entrega y análisis de la mercadería, como en su clasificación.
Esta necesidad también recae en el SENASA, por cuanto el Organismo cumple tareas de inspección de embarque de esos productos, en terminales portuarias, plazoletas fiscales, aduanas secas y pasos fronterizos, garantizando con su presencia la calidad de la mercadería. Además interviene con personal especializado en análisis de laboratorio y en Apelación de última instancia, cuando se producen litigios por calidad entre firmas comerciales privadas.
En consecuencia por las funciones detalladas precedentemente surge la importancia que adquiere la capacitación de recursos humanos para el desenvolvimiento de dichas tareas. |
|
| Importancia |
Sin lugar a dudas el punto central de la inserción de la República Argentina en el sistema económico mundial es la actividad Agropecuaria. Tal situación insume grandes desafíos en cuanto al uso de tecnología que lleve a incrementar la productividad de las áreas de cultivo, desarrollo de nuevas obtenciones genéticas, tecnología de conservación, logística de transporte, carga, etc. Además el mercado de alimentos demanda productos primarios más específicos y adaptables a sus necesidades. Tal situación deriva en la necesidad de contar con personal capacitado e idóneo en el reconocimiento, la tipificación y la calidad de los productos.
Este es el objetivo fundamental, entendiendo que a partir del mismo se abre una importante y cada vez más amplia posibilidad de inserción laboral para los jóvenes que egresan de la Escuela de Peritos, contribuyendo de alguna manera en la política de empleo Provincial y Nacional. |
|
| Origen |
La profesión de Recibidor de Granos es muy antigua en el país, puesto que en épocas pasadas se hacía necesaria una clasificación y un conocimiento de los granos.
Eran años en que se comercializaba según usos y costumbres, se poseían reglamentaciones pobres e imperfectas, no existía un conocimiento sistematizado en estas cuestiones, las cuales eran tratadas por el saber de “Especialistas” que transmitían sus conocimientos de boca en boca.
El crecimiento de la producción, las exigencias de la exportación y las modalidades impuestas por el manejo de las cosechas a granel, hizo imperiosa la tipificación, es decir el agrupamiento de calidades semejantes en lotes homogéneos.
Ante esta situación, la Ex–Junta Nacional de Granos, y según Decreto N°15158 del año 1945 crea la “Escuela de Recibidores de Granos” comenzando la actividad docente en la ciudad de Rosario el 2 de mayo de 1947.
Originalmente los egresados obtenían el título de “Recibidores” y se especializaban en algún cereal ú oleaginoso (Ej: trigo, maíz, lino) hasta que, por intermedio del decreto N° 12893 del año 1947, se otorgó a los graduados oficialmente la denominación de “Peritos Clasificadores de Cereales y Oleaginosos”.
Avalando la importancia de la profesión y según Decreto 12337 del año 1949 en su artículo N° 7 se estipula:
“Las reparticiones oficiales, Cámaras, Bolsas, Mercados, Consignatarios, Acopiadores de Cereales, Molineros, Industriales, Aceiteros, Exportadores, Corredores, Comisionistas, etc. y todo aquel que actúe en la clasificación, y/o recibos y lacrados de muestras NO podrá utilizar personal que no posea el título habilitante expedido por la Comisión de Granos y Elevadores (actualmente SENASA) y registrado en esa Institución. |
|
| Reseña Histórica de las Escuelas de Recibidores de Granos |
Durante muchos años la comercialización de los productos granarios se realizaba según usos y costumbres conforme a la experiencia y apoyada en escasa reglamentación.
Desde siempre ha sido necesaria alguna forma de clasificación de la producción granaria y por ende de personal con conocimiento para realizarla.
Quienes intervenian en el recibo y/o entrega de mercadería eran recibidores que aprendían el oficio trasmitido de persona a persona.
Por ello y de acuerdo a lo señalado en el párrafo anterior, la profesión de recibidores es muy antigua, y a esos idóneos se les otorgaba autorización para desarrollar sus funciones previo examen ante autoridades estatales, lo que los habilitaba para operar con uno ó dos tipos de granos, recibidores para trigo, maíz ó lino, granos y oleaginosas que se producían en gran cantidad en nuestro país.
Más adelante el crecimiento de la producción, las exigencias de los mercados, la complejidad de las nuevas técnicas de producción y las modalidades de almacenamiento impuestas por el manejo de las cosechas a granel, dio origen a mercadería de calidad diferenciada por lo que se tornó imperiosa su tipificación, es decir, el agrupamiento por calidades semejantes en los lotes homogéneos y consecuentemente a ello resultó indispensable la capacitación de personal calificado para intervenir en lo que ya era una importante operatoria granaria y encuadrar la misma en las reglamentaciones que comezara a dictar la Direccción Nacional de Granos y Elevadores.
Ante esta necesidad, mediante Decreto Nº 15.158/44 el Poder Ejecutivo Nacional crea la Escuela de Recibidores de Granos, con el objeto de formar personal especializado con preparación técnica adecuada para desempeñarse eficientemente en el recibo, entrega, clasificación, acondicionamiento y conservación de granos y subproductos.
La ex Junta Nacional de Granos por Decreto 15.158/44 crea tres Escuelas. En Buenos Aires comienza su actividad docente el día 14 de abril de 1945.En Rosario el día 02 de mayo de 1947 y por último Bahía Blanca el día 04 de abril de 1949. En la primera escuela inaugurada, los egresados obtenían el título de “Recibidores” y se especializaban en algún cereal ú oleginoso ( ej: trigo, maíz, lino) hasta que en el año 1947 por Decreto 12.893/47, se otorgó a los graduados oficialmente la denominación de “Peritos Clasificadores de Cereales y Oleaginosos”. Las tres escuelas mencionadas fueron y serán las únicas oficiales del país que otorgan el título de Peritos, como así también son únicas en esta especialidad en Sudamérica.
Producida la disolución de la Junta Nacional de Granos, organismo que tenía bajo su órbita el funcionamiento de las escuelas, por Resolución Nº 836 del 10 de julio de 1992 del Ministerio de Economía y Obras y Servicios Públicos, se transfieren las escuelas al Instituto Argentino de Sanidad y Calidad Vegetal, asumiendo este organismo la supervisión del desarrollo académico de los cursos, manteniendo la vigencia de las mismas.
Ante la fusión del citado organismo, con el Servicio Nacional de Sanidad Aninal, pasó la supervisión que realizaba el IASCAV, al actual Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria, como quedó reflejado en la Resolución SENASA Nº 631/98, mediante la cual se actualizaba el programa de estudios.
El curso amplio los conocimientos de las tareas de recepción, tipificación y claro manejo e instrumentación de las Reglamentaciones en vigencia. El Perito está habilitado por su matriculación y los conocimientos que posee sobre la temática respectiva, para avalar lo enunciado precedentemente por Resolución Nº 1.075/94 Secretaria de Agricultura Ganadería, Pesca y Alimentación, de fecha 12 diciembre de 1994, señala que las muestra precintada/termosellada que es utilizada para efectuar el análisis respectivo, debe estar firmada y sellada por Ingeniero Agrónomo habilitado o Perito Clasificador de Cereales y Oleaginosos.
Las escuelas, mediante el traslado de mesas examinadoras a distintas ciudades de las provincias de Córdoba, Buenos Aires, Santa fe y Entre Rios, ante las que rinden alumnos libres, cubren toda el área cerealera y zonas marginales, cumpliendo con la función de facilitar la enseñanza entre los interesados que por razones laborales, económicas, ó de distancia, no pueden asistir al curso regular. |
| |
|
|
|
|
|